Fotografía comprometida

Noviembre 15, 2009

Cuando me llegó la noticia del Premio Nacional de Fotografía del año pasado tuve que tirar de Google para saber quiénes erany qué hacían Bleda y Rosa. Y cuando ví sus imágenes y leí la resolución del jurado confieso que no entendí nada (y parece que ellos tampoco). Sí, es un trabajo coherente y de una falsa sencillez que no entra  en un primer momento pero supongo que asocio este galardón a largas trayectorias y carreras consolidadas. O sea que, en definitiva, estaba acostumbrada a premios nacionales más mediáticos, y/0 conocidos, y/0 respetados en el mundillo fotográfico. Así que lo de darle a Gervasio Sánchez el Premio Nacional de Fotografía 2009 me ha parecido, hasta cierto punto, natural. A pesar de que es la primera vez que lo obtiene un fotoperiodista. Y me alegra. Mucho. No sólo porque sus imágenes, que cuentan historias de fuerte impacto emotivo, tienen una belleza fuera de toda duda sino, y sobre todo por esto, porque es un hombre comprometido y valiente.

Poco puedo decir sobre su biografía o curriculum que no se haya dicho o que no pueda leerse en la red.

Al poco tiempo de incorporarme a la universidad nos visitó para inagurar nuestro laboratorio de fotografía (ese que cada vez usamos menos y cuya oscuridad, tiempos e inconvenientes hastía a los alumnos cada vez más). Hice unos modestos carteles, lo que me sirvió para conocer un trabajo que me impresionó vivamente, y asistí muy aplicada a su charla de la que, para ser sincera, no recuerdo gran cosa. No me pareció simpático, más bien al contrario, pero sí apasionado, vehemente… Lo que recuerdo con claridad es su mirada. No posaba los ojos en nada más de unos segundos. Recorría la sala continuamente. Siempre alerta. Siempre en guardia. Esperando un peligro en cualquier momento, de cualquier lado…

Por cierto que Humberto Rivas, Premio Nacional de Fotografía en 1997, nos ha dejado estos días. Y también Koldo Chamorro y Ricardo Terré. Estamos de luto.

Leave a Reply