Feliz cumpleaños, Vicente
Junio 21, 2008
Hace ya quince días, durante la inauguración de “Ninfas (y sátiros)” en la Real Sociedad Fotográfica, hicimos un homenaje a un socio muy especial en su 95º cumpleaños. Vicente Nieto Canedo ingresó en la RSF en 1955 y es, por tanto, uno de nuestros socios más antiguos.
Todo el mundo se acercó a saludar a Vicente Nieto
Desde joven demostró interés por la fotografía. Después de ganar un accésit en el concurso de noveles de la RSF, cuyo premio era un año como socio sin cuota, se contagió con un “veneno” que aún le dura. Llegó a la asociación cuando ésta contaba ya con décadas de historia y era todavía feudo del tardopictorialismo que durante tanto tiempo se practicó en nuestro país por influencia del prestigioso Ortiz-Echagüe.
Cuando Vicente Nieto se incorpora, los críticos comienzan a hablar de una nueva forma de fotografiar, que califican de ”moderna”, en contraposición a lo que se estaba haciendo entonces. No se trata de una fotografía innovadora, rompedora o vanguardista sino, simplemente, aquella que se alejaba de la fotografía tradicional, más cercana a la estética pictórica. Dolcet, Cualladó, Romero, Gómez, Aguilar, Terré, Masats, Miserachs… son un soplo de aire fresco y marcan un nuevo camino.
Algunos de ellos forman el grupo “La Palangana“. En respuesta a esta formación, en la que “sólo cabían cinco o seis” surgió “La Colmena“, en el que participa el propio Vicente Nieto. Ambos, que acogieron a lo mejor de la fotografía española, son el germen de lo que después se ha conocido como Escuela de Madrid: un grupo de fotógrafos con sensibilidades y estéticas muy distintas pero utilizando el lenguaje propio del medio para captar una realidad, más o menos amable, desde un punto de vista tremendamente humano.

Grupo La Colmena, fotografiado por Vicente Nieto
Vicente es un hombre modestísimo y entrañable (todos los miembros de “la Fotográfica”, como dice él, le adoramos) que no ha dejado de participar en las actividades, ni de acudir a las reuniones ni de hacer vida social. La agrupación es su “segunda casa”. Conserva intacta su pasión por la fotografía y, a pesar de quejarse de no poder hacer tanto como le gustaría, ya quisiéramos muchos tener su energía.
Y aunque hace unos días que sopló las velas de su tarta, no quería dejar de felicitarle desde aquí.




